¿Hamburguesa con olor a salmón? Decepción de un cliente (¡y de muchos más!)

business_cards
RecomendAcción de Marketing – innova en tus tarjetas de visita
17 enero, 2011
Conchi y las redes sociales
20 enero, 2011
Ver todo

¿Hamburguesa con olor a salmón? Decepción de un cliente (¡y de muchos más!)

Recientemente y en mitad de un día bastante ocupado, entré en una cafetería de la zona de Moncloa, en Madrid, donde hacía ya semanas tenían anunciada una oferta que destacaba en su fachada: Hamburguesa + refresco por 4 euros.
Me encantan las hamburguesas (con control, claro) y por ello, pensé que sería una forma idónea para comer de una forma rápida ese día y así probar dicha oferta.
Después de un rato de espera, me servían un generoso plato acompañado con patatas fritas. Ya en el primer bocado noté algo realmente muy desagradable, un olor a salmón muy fuerte. Pensando en que era el olor del pescado que se cocinaba para otros clientes, le di una segunda oportunidad pero, desafortunadamente, en el segundo bocado, pude comprobar como, no solo la hamburguesa sino todo el bocadillo, olía y sabía a salmón.
Me encanta el salmón al igual que las hamburguesas pero evidentemente, prefiero no mezclar sabores tan opuestos. Me dejó realmente decepcionado el resultado de dicha elección.
Hacer una oferta atractiva puede ser una excelente forma de promoción y de marketing. Pero no cumplir con las expectativas y que tu cliente salga realmente decepcionado, puede ser una de las mejores formas de arruinar tu reputación.
No está todo perdido. Pueden reparar el error pidiendo disculpas y no cobrando la consumición. Pueden arreglar esa situación (limpiando bien la parrilla o dedicando una parte a carne y otra a pescado) para que no haya más clientes insatisfechos. En el bar de Moncloa, lo primero, desde luego no lo hicieron.
Luego se extrañarán si su clientela baja permanentemente.
¿Queremos eso?

Comments are closed.